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Mi verdad sobre el estilo parisino (deuxième partie)

La verdad detrás de los hombres franceses

Mi verdad sobre el estilo parisino (deuxième partie)

La semana antepasada (estaba montado en un avión, razón de mi ausencia por aquí) les hablé de lo que yo consideraba, a mi modestísima opinión, el estilo parisino. Y me gusta recalcar la parte de “modestísimo” porque, a pesar de que la modestia no ha sido siempre mi mejor cualidad, cada vez la encuentro más chic, más distintiva. Es ese accesorio invisible que en un mundo donde todos gritan, hace que te vuelvas más notorio. Es una paradoja, cierto, pero la moda está infestada de ellas.

Como les decía, recalco lo de mi “modesta opinión” porque tuve algunos comentarios en privado cuestionando mis reflexiones, comparándolas con las de otros “moderos” e influencers que piensan que el estilo parisino tiene más que ver con los zapatos, la bolsa y el guardarropa correcto. Y nope. Yo no lo creo: los zapatos o la bolsa más correctos pueden ser una catástrofe usados de manera incorrecta. Y por el contrario, la prenda más inesperada puede lucir excelsa usada de la manera correcta. Esto, para mí no es solo la base del estilo parisino, sino del estilo en general. No obstante, respeto otras opiniones y siempre admitiré mi falibilidad. De modo que quien cree que con un par de zapatos de Roger Vivier ya puede verse como Inés de la Fressange, adelante. Tienen mi bendición.

En esta segunda parte, elaboraré un poco más mis tesis acerca del estilo parisino, y hablaré de los chicos (porque la vez pasada me enfoque solo a las mujeres). He aquí mis reflexiones:

 

1.-No es cuestión de testosterona.

 

Usar un color, perfumarse, gustar de la moda y hablar con suavidad (cuando lo consideran oportuno, porque pueden ser bastante gritones también) no disminuye la testosterona de un tipo.

 

2.-No es amaneramiento, es sofisticación.

 

Si, pésele a quien le pese. Desde los tiempos de los Luises, los hombres quizá hasta más que las mujeres, ya practicaban y perfeccionaban su manierismo, es decir, practicar la suavidad y elegancia de sus gestos, movimientos y actitudes corporales.  y aunque esta teatralidad cotidiana ha desparecido bastante, algunos resabios de ella aún permanecen en los gestos de los chicos parisinos: y una vez más, ello no disminuye sus niveles de testosterona.

Mi verdad sobre el estilo parisino (deuxième partie) (фото 1)

 

3.-No tienen miedo al estilo, a la moda.

 

Las revistas de moda masculina más importantes de Francia son una oda a la creatividad y más allá de mostrar solo ropa, presentan un concepto estético. Recuerdo que, cuando trabajaba como editor, muchas veces quise hacer “shootings” con conceptos parecidos y mis jefes siempre me echaban la idea para atrás diciéndome “Es muy gay”. Y probablemente lo sea ante los ojos de algunas sociedades que aún siguen instaladas en el siglo XIX. Pero para muchos europeos y asiáticos, ver a un chico andrógino usando la última colección de Vuitton lo único que les despierta es el deseo… de ir a comprar las prendas.

Mi verdad sobre el estilo parisino (deuxième partie) (фото 2)

 

4.-Tampoco tratan demasiado.

 

Al igual que las mujeres, nunca van demasiado arregladitos. Siempre dejan algo “a la descuidé”. Pueden llevar un buen saco, unos buenos jeans, pero los tenis ya se ven un poco usados, por ejemplo. No son tan marquistas, o por lo menos no lo ostentan. En ningún francés vi cinturones de la “H” de Hermés (en personas de otras nacionalidades, todos) y Vuitton más en marroquinería, zapatos y en artículos de viaje en el aeropuerto. Se peinan -al igual que ellas- como si no se peinaran y la base de su estilo capilar está en un buen corte de pelo siempre. No se embarran medio bote de gel en la cabeza y les va mas el rollo tupé, pero sin tanta pistola de aire, más natural. El look de barba sin rasurar de dos días les encanta también.

Mi verdad sobre el estilo parisino (deuxième partie) (фото 3)

 5.-Masters del accesorio.

En el detalle siempre está el toque diferencial: unos buenos loafers, un foulard, un pin, una pulsera, un sombrero… estos detalles hacen que gires la mirada para ver a un chico francés, y ayudan  a dar variedad a guardarropas limitados, ya que salvo que sean Karl Lagerfeld, no tienen mucho espacio en sus clósets.

Mi verdad sobre el estilo parisino (deuxième partie) (фото 4)

 

Yo se que hay mucho prejuicio hacia París y los parisinos: que si son mamones, que si te miran por arriba del hombro, que si tienen mala actitud… Y si, hay algunos lo son, pero muchos otros que no y son una delicia. Las generalizaciones son muy injustas y por culpa de ellas, a los mexicanos nos malmiran en el extranjero.  Mi experiencia en Francia ha sido buena en un 85%, porcentaje que me parece alto para un lugar donde la actitud de sus habitantes es bastante cuestionada. Pero creo que al final, es cada uno quien decide como le irá en un sitio que visita, Claro que hay cosas que no dependen de nosotros, pero las que sí, llevémoslas hacia lo positivo y exaltemos lo bueno y simplemente olvidemos lo malo. Y una de las cosas que más me gusta de París es su gente. Llámenme loco, pero es verdad. ¿Y saben por qué? Porque ellos dicen lo mismo de México.

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