Buscar

COMO LA MASCARILLA SE CONVIRTIO EN ACCESORIO DE LUJO

COMO LA MASCARILLA SE CONVIRTIO EN ACCESORIO DE LUJO

Text: Editores Buro 24/7


El más impensando de los accesorios se volvió un must have de 2020, la mascarilla. Y conscientes de que llegó para quedarse por una buena temporada en cualquier equipo -no importa el momento y la latitud-, las marcas de lujo comenzaron a diseñar sus propios modelos, convirtiendo ese objeto obligado en un elemento de moda.

Desde Burberry Fendi, pasando por Gucci a Louis Vuitton, los cubrebocas firmados hacen su propia batalla contra el coronavirus, aportando diseño al accesorio que, aunque para muchos represente incomodidad, surge como el mayor protector para evitar el contagio y propagación del  COVID-19.

La maison francesa Louis Vuitton creó su cubrebocas con diseño monogram, a un valor de 85 dólares (unos 1.800 pesoas mexicanos).

 

 

 

La aparición de marcas de moda en la producción de mascarillas comenzó hace algunos meses, desfilando en las redes sociales. Y varias celebridades hicieron su aporte a la concientización de su uso al mostrarse con ellas. Entre las pioneras, en enero, dos meses antes de que se declarara la pandemia, está la cantante Billie Eilish, que llevó una de Gucci en la entrega de los Grammy Awards.

Una de las figuras que promovieron el uso del cubrebocas fue la supermodelo de los 90, Cindy Crawford, que en su perfil de Instagram se mostró en jeans de cintura alta y una blusa con estampado de arcoíris, a juego con su mascarilla, firmadas por la marca  californiana Le Superbe.

 

 

La diseñadora Tory Burch promovió el reto viral #UsaUnaMalditaMascarilla para promover el uso del cubrebocas, al que rápidamente se sumó la actriz Jennifer Aniston, actriz que desde su arribo a Instagram hace menos de un año se volvió una de las celebridades con mayor poder viral de Hollywood.

Hasta que surgió toda una competencia por ver quién luce la más original o la más elegante.

 

 

 

Fendi lanzó una a 190 euros, en seda, con la firma de la maison. Algo más accesibles resultaron las creadas por la marca urbana Off-White, con modelos con la la palabra "mask" y otros con el logo de la firma, que con su valor de 70 euros (unos 1.500 pesos mexicanos) se agotaron, de acuerdo al cartel de la casa en su sitio.

 

 

 

La mexicana Thalía, por su lado, demostró que un equipo de noche puede lo mismo ser elegante si se las busca con brillos. Las suyas son creación de Michael Ngo, que también trabaja para Jennifer Lopez, Lana Del Rey y Ariana Grande. Los valores oscilan entre los mil y los 11 mil pesos, de acuerdo al sitio del diseñador.

Mientras que el artista Etai Drori en Los Angeles usó una toalla de Louis Vuitton y su clásico monograma para crear un cubrebocas original, de doble capa, al que se le puede agregar una tercera.

 

 

 

Burberry produce sus mascarillas en algodón sostenible con un toque vintage, en los clásicos colores de la casa inglesa, el beige y el azul claro. Modelos que, como en la mayoría de los casos, son reutilizables, con sus telas que impiden la filtración de partículas con su tecnología antimicrobios.

Las de la etiqueta inglesa, además, tienen un fin benéfico, de acuerdo a lo anunciado por la propia marca, pues una parte del resultado de las ventas se destina al fondo comunitario Burberry Foundation Covid 19 , que además continúa entregando dispositivos sanitarios de protección además de ayudas a bancos alimentarios en Américas, Asia, Africa y Europa.

La firma de moda anunció además que alistó su fábrica de Castleford, en Yorkshire, para la producción de camisas no quirúrgicas para operadores sanitarios.

 

 

 

Por su lado, la célebre marca italiana de sombreros Borsalino acaba de lanzar una colección de mascarillas reutilizables.
En un comunicado, la casa dijo que la firma se caracterizó por su capacidad de interpretar el espíritu de su tiempo. Así, los cubrebocas "exaltan la idea de belleza y los estilemas de la marca".
Los modelos incluyen desde jacquard floreado a gráficos "fin de siglo", además de estilo cebra o de monocromías, siempre con doble capa de microfibra y poliéster.

 

 

 

Otras casas de moda, aunque no de lujo, también se lanzaron a la producción de mascarillas, como es el de la marca estadounidense Urban Outfitters, que produjo cubrebocas con la icónica lengua roja de los Rolling Stones, que se acabaron en cuestión de horas.

 

 

 

En México, la diseñadora Carla Fernández, conocida por rescatar y dar visibilidad al trabajo de artesanos mexicanos dedicados a técnicas ancestrales, lleva adelante el proyecto de máscaras reutilizables.

 

 

 

#PonteLaMáscara es una línea diseñada por Fernández en la que, cada cubrebocas tiene la imagen de la obra de un maestro mascarero Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Colima y Chiapas. Están hechos de algodón, con doble capa, y con tintas ecológicas.

La iniciativa, junto a Cerveza Victoria, creó 50 mil unidades que se repartieron de forma gratuita a personal de las Secretarías de Movilidad, de Obras y Servicios, y a repartidores de la plataforma de entregas a domicilio Rappi.

Así, fuera de toda previsión en las colecciones de temporada, la moda y sus referentes han ayudado a darle valor identitario a un objeto sanitario que irrumpió en los nuevos usos y costumbres de la indumentaria

Deja un comentario

More