Buscar

Margaret Atwood también se ha procrastinado (pero tiene trucos para evitarlo)

Margaret Atwood también se ha procrastinado (pero tiene trucos para evitarlo)

Text: Editores Buro 24/7


Imagen: En el set de Alias Grace (Instagram via Margaret Atwood)

La reconocida escritora canadiense Margaret Atwood acaba de revelar el método que le ha permitido dar vida a algunas de sus poderosas historias, como El cuento de la criada o Alias Grace, cuyos universos de ficción traspasaron las páginas de sus libros para volverse éxitos de en series de televisión, acaparando legiones de fanáticos.

Su rutina de trabajo está muy lejos de la imagen que refiere al oficio de la escritura como un tiempo y espacios que echan a andar temprano en el día, en la soledad y silencio a la que se espera que rodee a un narrador o narradora.

La rutina de Atwood está más cerca de los límites, a los que ha llegado cuando no le quedó más remedio que enfrentar el teclado, habitualmente de noche, y cuando el tiempo ha apremiado para cumplir con una entrega.

Los trucos para hacer frente a esa forma huidiza de encarar el trabajo acaban de ser revelados por la escritora en el podcast TED WorkLife.

En una charla con el psicólogo Adam M. Grant, lo que surge es que esa tendencia, común en muchas personas, de posponer la tarea pendiente está muy lejos de encontrar su razón en la vagancia, sino como un mecanismo de la mente para paliar la tensión emocional que puede producir.

La forma en que la escritoria canadiense consiguió que jamás incumpliera con una entrega ha sido, ante todo, ser amable consigo misma.

Algo que ha avalado el mismo Grant, al revelar que cerca del 15%-20% de las personas adultas son procrastinadoras crónicas. ¿El resto? Pues en algún momento también postergará sus compromisos alguna vez.

Otra de las reglas es la de no juzgar el trabajo antes de haberlo empezado. De casi nada sirve poner demasiado lejos las expectativas en torno a la tarea. Lo mejor es valorar el trabajo una vez que esté realizado.

Atwood reveló que ella misma procrastinó durante tres años antes de empezar El cuento de la criada,  pues creía que el argumento era demasiado loco y trató de escribir una novela más "normal" en su lugar. En este punto, su consejo es el de avanzar.

"Es posible que no sea lo correcto, pero después puedes desecharlo y nadie se va a enterar de esa estupidez que has escrito". 

Por su lado, Grant aconseja cómo lidiar con el "deber ser" y el "querer" del propio yo. Para ello, propone que se establezcan sesiones de 15 minutos diarios para cumplir con un cometido, un lapso de tiempo suficiente para comenzar a dominar la procrastinación.

Allí entra a funcionar la lista de cosas a evitar mientras se está trabajando. En el caso de Atwood, esa lista deja fuera a las redes sociales. Twitter es algo que no mira mientras escribe, por ello suele despedirse de la red momentáneamente cuando está abocada a un trabajo.

 

 

Deja un comentario

More