En ocasiones nuestra nariz se satura de diferentes olores y dejamos de percibirlos. Esto se debe a una mala gripa o a un exceso de notas olfativas fuertes, cuando perdemos la sensibilidad de los olores, también puede ser debido a que el cuerpo contiene demasiados tóxicos y requiere una limpieza general.

Para descansar nuestra nariz, se recomienda que no apliques ninguna fragancia por unos días, para que empieces a experimentar diferentes olores naturales, puedes salir al jardín o ir al parque e intentar percibir aromas a los que no esté acostumbrada tu nariz.

También se recomienda desintoxicar al cuerpo y consumir mucha agua, para limpiar e hidratar el cerebro, el cual manda la señal de percibir los distintos aromas. Si tu cerebro está cansado, no percibes la verdadera fragancia de las cosas.

Una vez que tu nariz haya descansado y sientas que puedes volver a disfrutar de las miles de fragancias, encuentra la perfecta para ti y procura que no tenga una mezcla de notas muy fuertes. Si el perfume que te encanta es fuerte y pesado, procura utilizarlo en ocasiones especiales, para no cansar a tu nariz nuevamente y para el diario busca algo más ligero.